De la aceptación al contrato, automático
Esa propuesta que el cliente finalmente aprobó suele volverse otra noche de redigitación: alguien abre un contrato en blanco y lo copia servicio por servicio. Acá no. La aceptación queda registrada con quién aprobó y cuándo, y el contrato nace de la propia propuesta con servicios, equipos y plan de recolección ya vinculados.
Sabés quién aprobó y cuándo.
El flujo de aprobación guarda quién aprobó la propuesta y la fecha. Trazabilidad comercial registrada, no un creo que fue fulano.
El contrato nace de la propuesta, sin redigitar.
Lo que se vendió se vuelve contrato con servicios, equipos y plan de recolección ya vinculados.
La recolección recurrente ya sale del contrato.
El contrato sirve de base para generar órdenes de trabajo recurrentes, ideal para campañas periódicas de recolección.
Ningún contrato vence sin que lo veas.
Seguí el presupuesto y el alcance contratado, y recibí el aviso antes de que llegue la renovación.
El alcance contratado queda claro para todos.
Lo que se vendió, en qué cantidad y por cuánto queda registrado en el contrato. La operación ejecuta lo que ventas cerró, sin interpretación.
La campaña periódica no depende de que alguien recuerde.
Recolección mensual, trimestral, en el calendario que el contrato defina: las órdenes recurrentes salen al ciclo acordado sin que nadie las cargue a mano.
Del contrato a la orden de trabajo, misma línea.
El contrato amarra servicios, equipos y plan de recolección, y la operación toma de ahí. No hay retrabajo entre lo firmado y lo que va al campo.
Trazabilidad comercial que la auditoría entiende
En un laboratorio, un contrato no es solo papel de venta. Es el registro de lo acordado, y tiene que estar guardado de un modo que sobrevive a una auditoría.
Quién aprobó y cuándo queda grabado.
El flujo de aprobación registra la aceptación con autor y fecha. Cuando pregunten cómo se contrató el trabajo, la respuesta está ahí.
Una sola versión, sin copia paralela.
Servicios, equipos y plan de recolección quedan amarrados en un único contrato. No hay un Word suelto en otra carpeta que nadie sabe si coincide.
La renovación avisa antes de vencer.
Seguís presupuesto y alcance, y el aviso llega antes de la fecha. El contrato no vence a oscuras.
Preguntas frecuentes
¿El contrato se genera de verdad a partir de la propuesta?
Sí. Lo que se vendió en la propuesta aprobada se vuelve contrato con servicios, equipos y plan de recolección ya vinculados. No reescribís nada.
¿Dónde queda registrado quién aprobó?
En el flujo de aprobación. Guarda quién aprobó la propuesta y la fecha, así la trazabilidad comercial queda registrada, no en el boca a boca.
¿Puedo usarlo para recolección recurrente?
Sí. El contrato sirve de base para generar órdenes de trabajo recurrentes, ideal para campañas periódicas de recolección, en el ciclo que definas.
¿Cómo no pierdo una renovación?
Seguís el presupuesto y el alcance contratado y recibís el aviso antes de que llegue la renovación. Ningún contrato vence sin que lo veas.
Ventas y laboratorio en un solo sistema. Es hora de dejar de redigitar propuestas.
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