CRM y embudo de ventas
Cada oportunidad es un card que arrastrás de etapa en etapa, y el embudo muestra al instante cuánto hay en juego, qué está caliente y qué se estancó. Sin abrir cinco pestañas, sin planilla de seguimiento, sin depender de la memoria del vendedor.
Arrastrás el card y el negocio avanza.
Cada oportunidad es un card. Lo arrastrás de Lead a Ganado y el valor de cada etapa se ajusta al instante. Ves dónde quedó parada la plata sin abrir ningún informe.
El embudo entero de un vistazo, por valor y por etapa.
Todas las oportunidades organizadas por etapa, con lo caliente, lo estancado y lo que está por cerrar separados. El total de cada columna suma solo.
Probabilidad y valor ponderado ya calculados.
Cada negocio muestra la chance de cerrar y el valor ponderado (el estimado por la probabilidad). Sabés cuánto vale el embudo de verdad, no al azar.
Ningún seguimiento se pierde en el camino.
Cada negocio lleva tareas, recordatorios e historial. El seguimiento ya no depende de la agenda del vendedor: lo atrasado aparece en rojo.
El embudo avanza solo mientras el equipo vende.
Armás reglas de etapa que disparan una tarea y un correo a medida que la oportunidad avanza, y siguen un camino u otro según si el cliente abre la propuesta.
Salud y crédito del cliente antes de cerrar.
La situación registral, la relación y el límite de crédito quedan a la vista en la oportunidad. Decidís con la información delante, no después del problema.
Quien asume la cuenta ya tiene el contexto.
Adjuntos, interacciones e historial quedan junto a la oportunidad. Nadie reconstruye la conversación desde cero cuando el cliente cambia de manos.
Saber por qué perdiste se vuelve inteligencia comercial.
Cuando un negocio no cierra, registrás el motivo (precio, plazo, competencia). Ese dato orienta la próxima negociación en vez de quedar como desahogo de pasillo.
Por qué el CRM vive junto al laboratorio
A la mayoría de los labs no les falta un CRM. El problema es que el CRM vive aparte de todo. Acá la venta y la operación son la misma línea.
Un registro del primer contacto al informe.
El mismo cliente que entra como oportunidad en el embudo es el que recibe el informe al final. Sin duplicar, sin reescribir.
El estado de la propuesta se refleja en el embudo.
Cuando la propuesta cambia de etapa, el CRM acompaña. El gestor ve el pipeline real, no una foto desactualizada de ayer.
Lo que ventas vende es lo que el lab ejecuta.
Servicio, parámetro, matriz y precio de la propuesta son los mismos que corre el laboratorio. Nada se pierde en la traducción entre quien vende y quien analiza.
Preguntas frecuentes
¿El CRM viene incluido en el sistema?
El CRM de oportunidades es opcional y se puede habilitar por laboratorio, según tu plan. Hablá con nosotros y te mostramos qué tiene sentido para tu escenario.
¿Puedo arrastrar los cards entre las etapas del embudo?
Sí. El embudo es un Kanban: arrastrás la oportunidad de una etapa a otra y el valor de cada columna se actualiza al instante. También se ve en formato de tabla.
¿Cómo sé cuándo el cliente abrió la propuesta?
La propuesta sale por correo con un enlace al portal, y seguís lo que pasa después del envío. Dejás de adivinar si llegó o no.
¿Reemplaza el CRM que uso hoy?
Para un laboratorio, sí: acá el embudo ya entiende servicio, parámetro y matriz, y habla directo con la operación. Dejás de tener el cliente en un lado y el informe en otro.
Ventas y laboratorio en un solo sistema. Es hora de dejar de redigitar propuestas.
Agende una demo y vea su flujo de venta convertirse en recolección e informe sin retrabajo, con sus servicios y sus precios.
