Captación de leads y automatización
Todo laboratorio alguna vez perdió un negocio porque el pedido llegó a un correo que nadie vio a tiempo. Acá el lead que entra por el sitio no se queda esperando a que alguien repare en él: cae dentro del embudo y el resto de tu sistema ya se mueve, con aviso en el canal correcto y seguimiento que anda solo.
El lead entra y el resto de tu sistema ya lo sabe.
Cuando ocurre una oportunidad, los webhooks disparan notificaciones e integraciones en los sistemas que ya usás. Nada espera a que alguien avise.
El aviso llega donde el cliente realmente lo abre.
Las notificaciones por correo y WhatsApp avisan al equipo y al cliente en los momentos que importan, donde el mensaje de verdad se ve.
El lead no se enfría mientras tu equipo vende.
Las reglas de etapa se ocupan solas de los seguimientos y los correos, y tu equipo se concentra en lo que necesita una persona.
El lead entra en la etapa correcta, con responsable y valor.
En vez de quedar como una nota suelta, el contacto cae en el pipeline ya asignado y con el valor estimado a la vista. Nadie decide después a quién le tocaba.
Cada etapa dispara su propia automatización.
Vos definís qué pasa cuando la oportunidad avanza: tarea para uno, correo al cliente, recordatorio para el equipo. El camino cambia según cómo reacciona el cliente.
El webhook lleva el lead a donde vos ya trabajás.
Planilla, ERP, herramienta de marketing: el evento sale de Gerencialab y llega al destino sin que nadie copie y pegue.
Nada de leads que se pierden entre una herramienta y otra.
La entrada, el aviso y el seguimiento quedan en la misma línea comercial. No perdés el rastro del contacto en el camino.
El seguimiento que no depende de la memoria
La mayoría de los leads no muere por falta de interés. Muere por una respuesta que llegó tarde. Por eso conviene que el sistema sostenga el ritmo, no la cabeza del vendedor.
Lo atrasado se ve, no se olvida.
Cada etapa genera la tarea del próximo paso con su plazo, y lo vencido aparece en rojo. El seguimiento deja de vivir en un pósit pegado al monitor.
El historial viaja con la oportunidad.
Cada interacción queda guardada junto al negocio. Quien retoma el contacto lee lo que ya se habló antes de escribir, no después.
El aviso busca al cliente donde está.
Si el cliente vive en WhatsApp, por ahí llega el aviso; si lee correo, por correo. El mensaje persigue al cliente, no al revés.
Preguntas frecuentes
¿De dónde vienen los leads que entran al embudo?
De tu propia operación comercial. Cuando se crea una oportunidad, los webhooks disparan a los sistemas que ya usás, y las notificaciones avisan al equipo y al cliente.
¿Tengo que programar la automatización?
No. Vos armás reglas de etapa apuntando qué pasa en cada paso del embudo: tarea, correo, recordatorio. El sistema lo ejecuta a medida que la oportunidad avanza.
¿Cómo se avisa al cliente?
Por correo y por WhatsApp, en los momentos que importan. La idea es que el mensaje llegue donde el cliente realmente lo abre, no que muera en una bandeja de entrada.
¿Puedo mandar el lead a una herramienta que no es de ustedes?
Sí. Los webhooks se disparan en eventos comerciales, así que llevás el evento al destino que quieras sin que nadie reescriba.
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